
Verano fatal es el título del disco fruto de la unión entre Nacho Vegas y Christina Rosenvinge, dos cantautores a los que, a la luz de los hechos, hay más cosas que les unían que les separaban. Si bien esta era una idea con la que ambos fantaseaban desde hace años, ha sido a raíz de la propuesta para participar juntos en la edición de este año del festival itinerante Rockdelux Music Weekend, que Limbo Starr ha posibilitado que se me materializara. Compuesto en Gijón, y grabado en un par de semanas trepidantes con la inmediatez que la situación exigía, el resultado son siete canciones que van desde el rock de riff y voz distorsionada hasta la balada acústica, interpretado por una banda en la que igual canta un intérprete masculino con voz femenina, que uno femenino con voz masculina; es decir, Nacho y Christina metidos en la piel del otro para conseguir meterse aún más en la suya propia. En sus propias palabras, "un duelo entre caballeros", cada uno con su escudero: Xel Pereda el de él -que además es el responsable de la grabación-, y Charlie Bautista el de ella; junto al habitual batería de Nacho, Manu Molina, y el bajista asturiano Luis Rodríguez. Las letras vuelan alto -no podía ser de otra manera-, y han sido sabiamente salpicadas de un sentido del humor lleno de autoreferencias y guiños a las carreras de ambos. Extractos de conversaciones privadas que hacen que el oyente se sienta como un observador privilegiado, y quede atrapado por el ambiente que desprenden estas postales de un Verano fatal.
Christina Rosenvinge Nacida en Madrid e hija de padre danés y madre inglesa. Vinculada a la música desde la adolescencia, posee una de las carreras más singulares en la música pop. Ex integrante de 'Álex y Christina' y 'Christina y los Subterráneos', ha pasado del éxito comercial que obtuvo en los 80 a un estilo más personal, como consecuencia de su faceta de compositora y arreglista, con el que pierde el éxito masivo, pero se convierte en una figura de culto respetada por la crítica y el público especializado.
Nacho Vegas (Gijón, 1974) es uno de los talentos más sobresalientes que ha dado la escena musical española. Alguien que con tan sólo tres álbumes en solitario, un puñado de epés y su reciente El tiempo de las cerezas -grabado junto a Enrique Bunbury-, ha generado una admiración y leyenda que sorprende igual que fascina. Pionero del "indie" en los noventa, ha militado en varios grupos (Eliminator Jr., Manta Ray, Diariu y Migala) y colaborado con otros tantos (Nosoträsh, Corcobado, Mus, Aroah).