|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||
Se ve importante integrar las acciones que se están llevando a cabo en un cuadro de actuación global en el que insertar acciones concretas y acordes con las demandas de l@s jóvenes, siempre desde sus necesidades y con la participación (directa o indirecta) de ell@s mism@s. Este planteamiento podría permitir atender a las causas y no a los efectos de la problemática del desempleo, y atajarlas también globalmente, sin solapamientos. Para hacer realidad este planteamiento se considera al MEDIADOR como figura clave. El mediador tiene un contacto temprano y directo con l@s jóvenes, con lo que facilita la labor de captación y diagnóstico. Esta figura sería la base de un proceso global en el que él mismo tomaría parte de la toma de decisiones. En todo caso sería un interlocutor muy válido que ayudaría a hacer una oferta válida y real en lo que a inserción se refiere. Habría que definir el perfil y la profesionalización de esta figura, además de definir sus funciones respecto a todos los agentes que participan en las acciones con l@s jóvenes. Esto implicaría hablar de incluir un tercer sector en este ámbito, sería el más cercano dentro de una acción global en la que las intervenciones de todos los agentes están definidas y determinadas, y en la que no todos participan en todo, sin que esto signifique funcionar a modo de compartimentos estancos, sino como parte consciente de un proceso global y definido con unos objetivos generales claramente definidos y, cómo no, compartidos por todos. Sería conveniente, por lo tanto, pensar en el estudio y reparto de responsabilidades dentro de las acciones que ya se realizan, para prescindir de solapamientos y reiteración de servicios cara a redefinirlos y darles un cariz de globalidad, fundamento de la calidad del propio servicio. En el ámbito de la economía sumergida,se percibe que la clave para hacer emerger las profesiones está en desarrollar itinerarios formativos profesionalizantes de aquellas profesiones que tradicionalmente han estado incluidas en economía sumergida. La profesionalización es importante porque da a estas profesiones un valor económico y no un valor social. Esto será posible sólo si la Administración apuesta realmente por hacer emerger estos oficios. Siempre se ha visto muy necesario el papel de las empresas en las soluciones al problema del desempleo, y se ha trabajado con ellas en claves más de concienciación que de intervención. Por esto una de las vías de futuro fundamentales va a venir dadas por este trabajo con las empresas,el hacerles partícipes, involucrarles,que vean la utilidad de los programas y hacer siempre hincapié en el servicio que se ofrece a la empresa. Se hace necesaria una intervención global con las empresas, desde un frente común, para no saturar el mundo empresarial con ofertas diversificadas. En este sentido es importante hacer un planteamiento común desde todos los sectores y niveles educativos en lo referente a los periodos de prácticas en empresas, para no saturarlas de ofertas que pueden llevar a que resulten contraproducentes de cara al establecimiento de relaciones contractuales. Teniendo en cuenta la variabilidad de las necesidades profesionales marcadas por la evolución del mercado de trabajo,habría que trabajar en torno a la flexibilización del propio sistema educativo. Esto se traduciría en que fuese la previsión de la situación del mercado laboral la que determinara las especialidades formativas y algunos de sus contenidos, los más fundamentales, que en el mercado de trabajo se traducen en requisitos indispensables para la inserción. Para finalizar,y a modo de conclusión general,debemos decir que al hablar del problema de l@s jóvenes frente al mercado laboral, no nos referimos en ningún momento a buscar soluciones mágicas ni a realizar revoluciones, sino a ir poniendo medios para mejorar su situación, lo cual supone, en definitiva, ir dando pasos hacia un cambio social y cultural. L@s profesionales que trabajamos en el mundo del empleo somos conscientes de las dificultades y la complejidad del problema en sí, y ser conscientes de la necesidad de mejorar y optimizar los servicios, así como de crear otros, pero todo lo que se ha ido consiguiendo hace que miremos con optimismo el futuro sin perder de vista el presente. |
||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||